La medicina estética

La medicina estética

La medicina estética natural no necesita ningún agente químico (comúnmente utilizados en la medicina occidental), por lo contrario, extrae la riqueza de lo natural englobándola en un conjunto de tratamientos de belleza terapéuticos con plantas medicinales, aromas, aceites esenciales, aceites vírgenes y diversos macerados de plantas, etc. Obteniendo tratamientos orgánicos.

Los fines de la Medicina Estética

La restauración, el mantenimiento y la promoción de la estética, la belleza y la salud, son alguno de los fines que persigue la medicina estética mediante prácticas médicas y pequeños intervencionismos, en los que se emplea anestesia tópica o local y en régimen ambulatorio.

La Medicina Estética nunca utiliza técnicas de cirugía mayor ni requiere de anestesia general, como sucede en el caso de la Cirugía Estética, que en la mayoría de sus actuaciones implica un ingreso hospitalario del paciente.

Algunos enfoques de la Medicina Estética.

La cosmiatría Es un área de la dermatología enfocada en el cuidado de la piel desde un punto de vista clínico, para perfeccionar, embellecer y rejuvenecer la piel del rostro.

La finalidad de la Cosmiatría es otorgar soluciones contundentes a los pacientes, evadiendo los productos comerciales que prometen procedimientos rejuvenecedores y no avalan ningún resultado.

Además, la interdisciplinariedad que tiene, permite también enriquecer la belleza corporal, desde un aspecto interno, para ser reflejado externamente. Por lo que el bienestar es íntegro y confortante.

Algunas Técnicas que ofrece la Medicina Estética:

  • Faciales con ampolletas
  • Faciales con aparatología
  • Mesoterapia
  • Masajes reductivos
  • Masaje descontracturante
  • Masaje con varas de bambú
  • Masajes de drenaje linfático
  • Masaje holístico

La espalda está conformada por 33 huesos denominados vértebras:

  • Las vértebras recubren a la médula espinal que es un cordón formado por “nervios y células de soporte” que transmiten la información desde el cerebro hasta el resto del cuerpo.

Las primeras causas, son provocadas por un desgaste en las vértebras.

Al ser la espalda el pilar motriz del cuerpo humano, las malas posturas desajuntas el lineamiento de las vértebras.

Lo que trae consigo el roce del hueso con el nervio de la médula espinal o incluso la compresión del mismo.

Causando dolores incrementativos con el paso del tiempo, pudiendo llegar a una inmovilización.

Finalmente:

Aunado a ello, el estrés bajo el que vivimos hoy en día, genera la contracción misma de los nervios, limitando la calidad de vida, por las molestias que provoca.

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